primeros pasos: el género de las palabras

Antes de comentar nada, es preciso que seamos conscientes de que no existe un género natural de las cosas, y por tanto las palabras que designan cosas tienen el género gramatical que tienen por el motivo que sea, pero no por la naturaleza de la cosa. Es decir, silla es femenino en español porque acaba en a, y por ningún otro motivo. Continuar leyendo “primeros pasos: el género de las palabras”

ojo con los cursos intensivos

Los cursos intensivos para principiantes no están mal ….. siempre que sean el prólogo a un contacto intensivo con la lengua extranjera, en este caso el alemán. No siempre tendrás la oportunidad de viajar enseguida al país, pero hay otras formas de practicar una lengua como el alemán, especialmente en la era del turismo y de Internet.

Los cursos intensivos de alemán para principiantes convencionales adolecen, en general, de un grave problema: la gramática se presenta de una forma muy concentrada, de modo que los contenidos nuevos no tienen opción de asentarse antes de que se incorporen otros contenidos nuevos, y lo más frecuente es que a medida que avanza el curso el estudiante se sienta cada vez más abrumado. Por otra parte, no se suele ofrecer material suficiente como para que el alumno pueda aplicar sus nuevos conocimientos: los métodos (libros de texto, material complementario) no programan suficientes repeticiones para asentar el vocabulario nuevo o las nuevas estructuras. Continuar leyendo “ojo con los cursos intensivos”

el factor tiempo

El tiempo es un factor muy importante en el estudio de una lengua y en su “mantenimiento”.

En primer lugar está el tiempo de estudio o dedicación a la lengua. Debemos ser conscientes de que el tiempo no tiene sólo una dimensión cuantitativa, sino también cualitativa. Podemos medir el tiempo en minutos y horas, pero también podemos diferenciar entre un tiempo en que dedicamos nuestra plena atención y máxima capacidad, y un tiempo en que la atención está dividida con otras tareas y estamos cansados o agotados, con la atención “embotada”. Entre esos extremos puede haber muchos grados. Continuar leyendo “el factor tiempo”